RODRIGO DE LA CALLE, POR MARTÍN BERASATEGUI

22/06/2009

Eran fechas del Congreso 'Lo Mejor de la Gastronomía' en San Sebastián, me contó que venía siguiéndome como cocinero desde que empezó en este bonito mundo de la cocina y que quería progresar. Le di el primer abrazo en el año 2001 y ya desde ese momento me di cuenta que iba a ser uno de los grandes. Y por la chispa que tenía en esa mirada advertí que era un joven inquieto al que no se le ponía nada por delante.

Pronto, en mi cocina, me demostró que era el primero de su clase y en mi interior empezó a crecer el sentimiento que siempre le he tenido, el del respeto y el de la admiración, a la persona y al cocinero, que cuando le pides tres te da nueve y siempre con un corazón más grande que todo San Sebastián.

Y me moví con él y nuestro gran amigo 'Balta' por el mundo, por Tokio, París, Nueva York, Roma, en muchas demostraciones que nunca se me olvidarán y que me ayudaron a abrirme las puertas por todo el mundo.

Estoy seguro de que sin cocineros jóvenes como Rodrigo nunca se habría desarrollado la cocina en España como lo ha hecho y mucho menos crecido como lo hemos visto. Rodrigo me anunció que tenía unas ganas terribles de hacer algo bonito y con clase en este país y cuando me contó cuál era su proyecto de restaurante exclamé 'vaya suerte que tiene Aranjuez y vaya momentos de gloria le va a dar Rodri a esta ciudad'.

Yo, que en el plano personal y profesional, he sido tu faro, tu guía, tu inspiración, te recuerdo que aquí en el Restaurante Martín Berasategui de Lasarte tienes tu mejor amigo, un equipo y una familia, que yo solo sé lo que te admiramos y te queremos.

fuente: http://www.restaurantedelacalle.com